martes, 20 de noviembre de 2007

El Pepino de Serfinisher

Pensar en pepinos lleva siempre nuestra imaginación por derroteros ignotos. Hace unos años pensar en pepinos connotaria algún soez comentario sobre masculinidades y dotación natural de atributos. Es sin duda una verdura con alta carga sexual, además de propiedades nutricionales única. Para muchos mortales, entre los que me incluyo, no hay ensalada sin pepino.


Yendo a sus evocaciones sexuales, el pepino siempre me recuerda una escena de una de esas peliculas, que fruto de la edad, se convierten en fundamentales en tu vida, referentes, de culto. Me refiero a la madre de todo ese género de cine universitario, de los Alfa, Omega, Albondigas y otras gilipolleces. Desmadre a la Americana (Animal House).

Un John Belusi genial, campa a sus anchas por los campus elitistas norteamericanos. La escena del pepino la mantienen el presidente de Kapa, guaperil del grupo y la mujer del Decano, que mientras compra verduras, es entrada por el mismo.

Pero ahora, pasados los años, resulta que pepino, solo me evoca hermosas maquinas rodantes, diseñadas para abrirse paso sin turbulencias entre el flujo laminar del aire atmosférico. ¿Será grave doctor?

Y resulta que quiero un pepino. La pregunta es obvia, ¿tú? ¿un pepino? ¿para que coño quieres tu un pepino? La respuesta es que me hace falta para el PLAN. ¿Qué PLAN? Pues el PLAN, por que tengo uno, pero os lo contaré en otro momento. El caso es que me compro un pepino y paso a presentaros mis candidatos a Pepino de Serfinisher.


Candidatos a Pepino de Serfinisher

En principio son muy parejas en cuanto a componentes, características y montaje. Varia el precio, los plazos de entrega, las opciones de personalización, etc.

Isaac Joule Aerotic



Sin duda la más pepino, la más "erotica", la que más me pone. Tope de gama, es también la más cara, se dispara del presupuesto con ruedas de perfil ancho. Muy radical, espectacular y poco vista. Alemana, fiabilidad, diseño, investigación. En fin se podría hacer un esfuerzo e intentar llegar a estirar el presupuesto.

Specialized Transition Expert

Recién incorporada a la selección. También pone y mucho. Americana, ganadora en Hawai. Con los mejores componentes en igualdad de gama y presupuesto. Pero la que más se hará de rogar. Plazo mínimo de entrega, mes y medio.

Orbea Ora

Ha sido la primera candidata y lo sigue siendo. Algo menos espectacular que las competidoras y menos vistosa que su hermana mayor, Ordu. Española, la que presenta una mejor relación calidad-precio, multiples posibilidades de personalización. La que tiene mejor precio y mejor descuento.













Pensar que dos de estos pepinos, que han llevado a Macca y a Craig a quedar primero y segundo en Hawaii, pueden ser mi pepino, también estimula un rato.

En fin que hay que empezar a deshojar la margarita y acotar la selección. Esta semana es buena para elegir. Si bien no hay prisa será una buena terapia. Terapia contra la posible rotura de fibras en el gemelo que esta mañana me he hecho. De momento no hay hematoma asi que espero que quede en contracturón o distensión fuerte. Si me compro un Pepino, creo que será más llevadero el tiempo de recuperación.

Os dejo una encuesta de opinión para que me ayudeis en la elección.



martes, 13 de noviembre de 2007

De sueños soñados y por soñar, de sueños realizados y por realizar



De sueños soñados y sueños por soñar, de sueños realizados y sueños por realizar....


Es necesario a veces rodear, vadear, dar un giro en tu camino, como en el caso de este onírico y redundante encabezado. En realidad solo hablo de hacer "cuentas". No me gusta emplear términos como "balance", "resultados", "objetivos realizados o por realizar", sobre todo cuando deseo referirme a los que han sido los motores de mi ilusión durante la temporada que ha terminado. Son términos que me suenan demasiado empresariales, que me recuerdan en que parámetros se estructura nuestra ¿civilización?


De sueños soñados, de sueños realizados...

Cuando hace un año soñaba con completar una temporada como la recién transcurrida, ni en el más plácido de esos dulces salvajes sueños, podía imaginar que uno a uno se harían realidad. En el primero, LANZAROTE, no solo seguía creciendo como triatleta, sino que mejoraba mi actuación en carrera más allá de las expectativas previas. En PÁLMACES además de resarcirme del mal trago del año anterior, lograba sentirme por vez primera competitivo, sentía que disputaba una prueba, que podía exprimirme, que llegaría pleno a la gran cita. EMBRUN. Todavía hoy me pellizco, para confirmar que estuve allí. Que fué real. Que esa experiencia demoledora, que aún guardo en mi interior bullente por aflorar, me sucedió un día de verano. Que esa experiencia transformadora, operó en mi su efecto, difícil de expresar. Además visto lo visto, fué incluso un buen debut en la catedral del triatlón mundial. Y por fin, con sufrimiento como procede, fui TITÁN.
Entre parada y parada, horas de esfuerzo sordo, mudo y callado a veces, compartido, jaleado y gritado otras. Horas de espera, de suma paciente de latidos de ilusión.
Poker de ases: LANZAROTE, PÁLMACES, EMBRUN y TITÁN. Será muy dificil de volver a ligar una mano así. Pero mientras la capacidad de soñar no se vea mermada, la capacidad de mejorar no sea sobrevalorada, seguiremos soñando.
De sueños por soñar, de sueños por realizar...


Seguiremos soñando ¿ ilusionados o ilusos?. ¿Donde está el límite, la frontera entre uno y otro? ¿Es de ilusos o de ilusionados pretender seguir mejorando? ¿ Existe margén de mejora o es un espejismo, una ilusión? ¿Hasta donde podrá llevarnos nuestra ilusión? La ilusión me embarga, puede que tanto que nuble mi sentido de la realidad. La ilusión me ilusiona con sueños tropicales, sueños cálidos y húmedos que me sonrojan y casi avergüenzan. ¡ Iluso !. ¿ O ilusionado?. Puede que en unos pocos años se realicen esos sueños tropicales, cálidos y húmedos. ¡ Iluso !. ¿ O ilusionado?. La ilusión, me llevará sobre el lomo carbonado de alguna de estas dos máquinas de ensueño, al lícito momento de intentarlo. Mientras ese momento llega, seguiremos jugando nuestras bazas, atrevidas. Seguiremos soñando como ilusos, ilusionados.


viernes, 2 de noviembre de 2007

El Titán bajo el poso del tiempo

Me gusta observar las cosas cubiertas con el poso del tiempo, que no es más que su paso, su transcurrir. Ese tiempo pasado se deposita sobre los acontecimientos, perfilando su forma, definiéndola, libre de la emoción y el refulgor del momento en que acontecen, que suele cegarnos y ofrecernos una visión distorsionada de las cosas. La quietud y la calma, son quienes hacen que el tiempo se pose y asi poder discernir mejor lo vivido, lo sucedido. Aunque corres el riesgo de dejar posar demasiado al tiempo, tanto que difumina el contorno real de las cosas, ese acto de volver la mirada atrás, suele ser más placentero que dejarte llevar por la inmediatez del momento.

Pasado casi un mes del Titán, vuelvo la mirada atrás sorprendido aún de que mis palabras, las que siguen, fueran tan proféticas:

"Atletas de todo el orbe triatlético, apuran ya sus últimas horas. Los Titanes y aspirantes, liberados de nuevo del Tártaro, dirimirán sus disputas entre las aguas, caminos y cielos de Zahara. Buscarán la gloria, el dolor y el sufrimiento en buena lid y reconocerán a los nuevos Tritanes a los que rendirán pleitesia... En esta ocasión, son cientos los que acudirán a la llamada, cientos los que afrontarán el reto y aunque solo dos sean enaltecidos, todos serán dignos, todos serán bien llamados, TITANES."

La gloria, el dolor y el sufrimiento, aunque no en ese orden, fueron mis compañeros de viaje. Dolor y sufrimiento físico, que engendran sufrimiento mental y que una vez superados conducen a la gloria y la satisfacción.


A la satisfacción personal por supuesto, pero sobre todo a la satisfacción comunal de pertenecer, de ser y tomar parte en una empresa como es el Titán porque esa es la sensación que te envuelve en todo momento. El Titán es por y para ti. Eres el Titán, asi te lo hacen sentir. Satisfacción de asistir a la confirmación de uno de los retos más estimulantes del panorama triatlético español. Orgullo y satisfacción de haber sido participe y haber podido colaborar para que en el incomparable marco donde se sucede el esfuerzo máximo de superación que supone el Titán, hubieran más de 160 triatletas compartiendo esa suerte de estar en el Titán, de ser el Titán.

Pudieron más la ilusión, las ganas, el esfuerzo y el estímulo de ser Titán acumulados durante un año de preparación, que la realidad de la enfermedad que como siempre inoportuna, asomaba para reclamar su tributo en forma de fuerzas y ánimos personales. Una semana previa de dias febriles, debilidades, malestares y dolor muscular, no fué suficiente para minar la determinación de estar en la salida del Titán 2007. Si bien el sábado 6 de Octubre experimente el inicio de la mejoria y de la liberación de las garras de la enfermedad, hoy tengo claro que no volveré a competir sin estar en plenas condiciones, físicas, mentales y emocionales.

Pero en esa mañana no cabía otra posibilidad que ser uno más de los aspirantes a Titanes. Bastaron las primeras brazadas para comprobar que no habían fuerzas, no disponía de ritmo ni cabía la intensidad. Solo era cuestión de tiempo, de determinación, de tozudez, de seguir en movimiento para ir resquebrajando la coraza anquilosante de la enfermedad que me envolvia, con la esperanza de que acabara desprendiendose, dejando aflorar la forma acopiada con tanto tiempo de entrenamiento, de sueños e ilusión.

Ritmo suave, via libre, tranquilidad, inmersión prolongada para ir ablandando la coraza, para salir por fin del agua y exponerla al viento y al sol. Movimiento pausado pero continuo. No cabía otra posibilidad, esa o detenerme y rendirme al fantasma paralizante que llevaba dentro. Despues de una de las travesias más limpias y relajadas que recuerdo, logré salir del agua e iniciar el verdadero movimiento.


El Titán es esfuerzo, sufrimiento y recompensa, para todos. Como sufrir es algo propio e inherente a su naturaleza, no es facil discernir el origen exacto del sufrimiento, si se debe al recorrido, a tu condición o a tus limitaciones en este caso. Y como corresponde eso, disfrutar sufriendo, pues vas y disfrutas sufriendo, sobre todo subiendo. Decidido a seguir aligerando la carga, a seguir en movimiento, prudente y reservado, ascendí el puerto de las Palomas. Me encontré bien, limitado pero bien. Sentado, a ritmo, superando a algunos otros incluso y disfrutando especialmente de compartir carrera con Mónica, mi pupila que se encontraba en pleno proceso de transformación de triatletilla a Titana. Encontrarla suponía que había nadado bien, mejor que yo, hecho ineludible que sucede desde hace un tiempo y me llena de satisfacción, (si bien nadar mejor que yo es fácil para la mayoría de los mortales), pues es un claro indicador de su evolución, fruto de su esfuerzo y dedicación, que la llevará a superarme en todo muy pronto.


Despues de compartir unos minutos con ella y Juanje, seguí mi camino hacia la cima, discurriendo por esa hermosa carretera serpenteante jalonada de pretiles blancos que coronada, conduce hasta Grazalema.

Y descendiendo vertiginoso, comenzó el dolor. El dolor físico lacerante como puñales clavados en los isquiones. Una puñalada por cada pedalada. Recrípoco. Pedalada, puñalada, dolor intenso, lacrimoso. Desconcierto. Me abandono a la gravedad, bien estirado esperando que suceda algo, que cese la agresión. Pedalada, puñalada, pedalada, puñalada. La agresión no cesa y la gravedad, me abandona. Toca vencerla de nuevo en el puerto de los Alamillos, toca otra vez subir. Pedalada, puñalada, dolor intenso, lacerante, lacrimoso. Desconcierto. Sufrimiento físico.

Solo puedo apenas soportar el dolor al pedalear de pie sobre la bicicleta. Solo de pie no siento puñaladas intensas, aunque si dolor. No me siento con ánimos de pedalear de pie hasta Zahara. No tengo ningún anímo de pedalear. Pedalada, puñalada. Sufrimiento físico y mental. El Titán se ha acabado. ¿Hasta donde sufrir? ¿Hasta donde cabe el sufrimiento? Me retiro. Joder otra vez. Tendré que volver el próximo año. He superado los Alamillos y el terreno permite dejarme ir sin casi pedalear, sin casi ser apuñalado, la gravedad me ayuda me arrastra suevemente. Me pasan triatletas, que me animan.

No tiene sentido seguir sufriendo. Estoy retirado en carrera, muerto en vida, como un zombie triatlético dejo pasar los kilómetros de descenso, buscando donde bajarme del suplicio en que se ha convertido mi pasión por pedalear. Espero que quizás me alcance el coche escoba, si existe. Pienso en detenerme en la carretera y esperar que alguna moto de la organización, me envié un coche. Estoy tan lejos aún que no me apatece nada tener que esperar no se muy bien cuanto y sigo dejándome llevar, pero no aparecen. Da un poco igual, todo se ha acabado, pasa el tiempo. Ya no pedaleo casi, solo muy suave y a favor, sin tensión, y asi no me apuñalan. Decido llegar al próximo avituallmiento desde donde seguro podrán llevarme a boxes. Pero no tiene mucha pinta de que en el resuelvan mi traslado. No se muy bien como, estoy casi llegando a el Bosque, al inicio del puerto del Boyar. No se muy bien como, pedaleo de nuevo, sin dolor solo con ligeras molestias reflejas. No se muy bien como, apenas quedan costrones de enfermedad recubriendo mi forma, acuñada dia a dia, que se muestra lustrosa y brillante.

Afronto las primeras rampas lleno de energía, enrabietado y con buen ritmo. Empiezo a pasar gente. Algunos se sorprenden de ver al renacido zombie que hace algun tiempo sobrepasaron y con sus ánimos, me impulso hacía la cima en las interminables cuestas del Boyar. Paso a mucha gente madura, que administra sus fuerzas. El Boyar, si es algo es, largo. Pero he recuperado las sensaciones de los meses pasados, ascendiendo puertos. Subo a tirones, de pie, sentado. Subo ligero, me siento cada vez más fuerte, renacido. Si hay que llegar a boxes para retirarme, pues llegaré. Corono y desciendo hacía las Palomillas. Subo las Palomillas como un loco, desbocado, de pie apretando fuerte los pedales. Pedalada, impulso, pedalada, impulso. Paso a mucha gente que sobrevive a ritmo cansino preparados para correr. Estoy entre cabreado, eufórico y enrabietado. Corono las Palomillas, si hubiera tenido un metro de ascenso más, no habría llegado sin tener que bajarme a estirar. Desciendo el puerto de las Palomas estirando como puedo los calambres que en mi suicida exhibición escaladora, atenazan mis piernas. Vuelve el dolor, solo puedo bajar de pie. Si me siento se contraen por igual isquiotibiales, que cuadriceps. Si estiro unos, se contraen los otros. Poco a poco desaparece la tensión y puedo sentarme. Poco a poco adquiero cosciencia de que voy a conseguir llegar a Zahara, a boxes. Voy a salir a correr. Voy a quitarme la espinita del año pasado. Voy a ser Titán.

En boxes coincido con Nacho Happy IM, mi compañero de aventuras y salimos juntos a correr. Estoy liberando las tensiones acumuladas hasta el momento, le cuento mi devenir en el dia. Me anima y me impulsa a seguir a mi ritmo. El va bien, como siempre, puede con todo. Corro con ganas y nos despimos hasta reencontrarnos en meta. La carrera es durisima. El año pasado solo pude intuirla, pues me retiré sobre el km 4 en pleno descenso hacía Algodonales y no padecí su recorrido brutal. Pero es intensisima, solitaria, asoladora. Mientras comienzo mi carrera, se decide el resultado del Titán. Tenemos nuevo Tritán y Tritana a los que rendir pleitesia. Ivan Tejero sucede a Iban Rodriguez y Amalia ocupa el trono deshabitado desde el año pasado. Solo hay 11 titanas en el mundo, 10 que han terminado este año y la ganadora de hace dos. Una de ellas es Mónica.

Sin duda la carrera ha sido donde más he disfrutado, suponiendo una catarsis desde el sufrimiento hasta la gloria y emoción de alcanzar la meta alli arriba donde los Titanes han de subir para adquirir su condición. En ella por vez primera he caminado en una carrera, aunque porque era más eficiente hacerlo que correr, ante las descomunales cuestas hasta la plaza de Zahara de la Sierra. La plaza ha sido una fiesta auténtica, cuando el arco de meta nos ha hecho a todos iguales, Titanes y donde todos hemos disfrutado del esfuerzo de los demas. Unos hemos "disfrutado" más (tiempo) que otros, pero eso en Zahara es poco importante.

Enhorabuena Titanes, llegados a meta o no. El futuro nos deparará más posibilidades, para que desde nuestro esfuerzo, puede que desde el dolor y el sufrimiento, alcancemos la gloria de ser de nuevo Titán.



domingo, 21 de octubre de 2007

Poutpurri, tutti frutti, mezcolanza...

Poutpurri, tutti frutti, mezcolanza... o lo que viene a ser un poco de todo. Sabia yo que esto iba a pasar, que dejaría de escribir algunos periodos de tiempo y no por falta de ganas, sino por falta de tiempo. Y eso que terminé la temporada y estoy en periodo de "descanso". Si a descansar le puedes llamar a dar unas 15 horas de ciclo indoor, un par de horas de carrera y 5/6 entrenamientos personales a la semana... pero es que aún así, liberado del programa de entrenamiento triatlético y con dolor de patas, me siento descansando, sobre todo mentalmente. Tengo además el horizonte espacio temporal de los próximos 5/6 fines de semana, más que ocupado entre cursos varios que me toca impartir y recibir, por lo que la ilusión de una salidita en mtb o a patear al monte con pareja, amigos y perro, debe de seguir siendo eso, una ilusión.

En estos dias pasados hay varios hechos significativos que debo reseñar:

1º Me he quitado el pulsómetro despues de casi 2 años anclado en mi muñeca.



Si, ese Polar de talante voluminoso y cabezón caracteristico de la generación de polares anterior a la más moderna y espacial de los RS.

Si el acople es la seña de identidad del triatleta, sobre la bicicleta, el pulsómetro enclavado en la muñeca como una lapa se enclava sobre la roca, es la seña de identidad del triatleta en el mundo real, fuera del entorno de entrenamiento.


Al quitarlo de mi muñeca y sustituirlo por un reloj, un moderno Swatch de diseño "fancy", seña de identidad de la globalidad, reivindico mi condición de atriatleta o de triatleta en excedencia temporal o de triatleta en reposo o sepa dios que... El caso es que me he liberado temporalmente de su control, de su yugo, de su obsesión por controlar mis ritmos cardiacos.

2º Me comi el pasado puente del Pilar un cocido madrileño de los de mi madre, que sirvió de lanzadera a un fin de semana pantagruelico. Hasta ahora como sin límites, de todo y mucho, para satisfacer las necesidades calóricas que el entreno supone, pero con estas necesidades reducidas la sensación del placer de comer por comer y no por reponer, es otro de los indicadores de que te encuentras de reposo y descanso. Y es un placer para disfrutar algunos dias al año.

3º Hemos vuelto de Hawai. Portsea, Carmelo y todos aquellos que hemos viajado con ellos, entre sus sueños, sus expectativas, sus ilusiones y sus esperanzas. Porque aunque es muy posible que nunca viaje físicamente allí, ya lo he hecho con ellos. Me relamo de pensar en las historietas de este próximo Enero en Pozo Izquierdo, donde un Hawaii recientito, con todas sus vivencias, anécdotas y experiencias, va a ser el tema central de las horas de charla triatlética.

No puedo más que seguir asombrándome de la capacidad competitiva de nuestro "vetusto" entrenador, que una vez más a vuelto a dar lo mejor de si mismo en la Meca, mostrando a muchos, en directo, el camino. También habrá dado lo mejor de si como persona, renovándose profunda e intensamente.

De Carmelo, compraría si existiese, un DVD a lo gran hermano hawaiano, donde hubiera sido grabado cada segundo que ha pasado en Kona. No tendría precio. Se que seguro en lo sucesivo, va a emplear cada gramo de fuerza para poder volver allí a competir. Seguro.

martes, 2 de octubre de 2007

A por el Poker....


"Atletas de todo el orbe triatlético, apuran ya sus últimas horas. Los Titanes y aspirantes, liberados de nuevo del Tártaro, dirimirán sus disputas entre las aguas, caminos y cielos de Zahara. Buscarán la gloria, el dolor y el sufrimiento en buena lid y reconocerán a los nuevos Tritanes a los que rendirán pleitesia... En esta ocasión, son cientos los que acudirán a la llamada, cientos los que afrontarán el reto y aunque solo dos sean enaltecidos, todos serán dignos, todos serán bien llamados, TITANES."
Quedan apenas cuatro dias para cerrar la temporada. Lanzarote, Pálmaces, Embrun han completado el trio de ases, pero jugamos a poker. Cerrar con el Titán la baza, es el objetivo.
A pesar del camino recorrido, llega lo más dificil. Mantener la forma, la concentración, la salud, la motivación y la ilusión hasta estas alturas, después de la exigencia acometida hasta el momento, es un reto en si.
Pero tengo muchas ganas de acometer la última jugada. Disfrutar de la dureza del Titán para despues sumirme en un letargo placentero, al menos emocional y mental pues físicamente mi trabajo me impide parar y realizar un reposo total. Pero liberado un tiempo del programa de entrenamiento triatlético, hasta el esfuerzo cotidiano me parecerá un ligero calentamiento..
Llega el reto, afrontado en compañia, sufrido en solitario.
A por el poker de ases.

Nosotros o ellos, cuestión de supervivencia

Andrés es un triatleta, compañero del Club Natación La Nucía. Un dia antes de la muerte de BENNY VANSTEELANT, campeón del mundo de Duatlon, Andrés fue embestido por detrás por una furgoneta, mientras entrenaba en su bicicleta de cara a sus grandes objetivos del año, el Cpto. de España en Ubeda y el Home de ferro de Ibiza. El resultado fuerón contusiones varias, dientes rotos, heridas, quemaduras y abrasiones, incosciencia, etc.



A dia de hoy no sabe muy bien quien le atropello, ni como y tiene que hacer labores de investigación sobre su atestado para que la federación territorial correspondiente pueda ejercer las acciones correspondientes.



El tópico es que si lo importante es que esta bien, vivo vamos, que si ya habrá más ocasiones para Ibiza y campeonatos de España , que si su nueva temporada, la del resto de su vida, acaba de empezar, bla, bla bla.. Andrés estaba en su mejor momento de forma cuando ha sido arrollado. ¿Quien compensa sus sueños, sus desvelos y esfuerzos, para haber llegado a punto a su cita? ¿Quien asegura que Andrés recuperará su forma, sus ilusiones, sus ganas de volver a estar a punto? Solo su determinación. Porque si que importa, que además de haber salido vivo, Andrés haya visto también arrolladas sus ilusiones y expectativas. Y eso debería ser subsanado también por aseguradora, juez o quien deba de reparar el intento de asesinato.



No hay justificación posible a arrollar a un ciclista por detrás. Ni por delante.. Si fue un despiste, no te diste cuenta, sin querer, no debes poder tener entre tus manos nada mas complejo que un canuto. Si ibas bebido deberias morir de cirrosis en menos de un mes. Si eres un poco lento, lerdo, incosciente o gilipollas, nunca deberias haber obtenido un permiso de conducir. Si no tienes permiso de conducir, tampoco deberías tener permiso de vivir.



Cuando nos suceden estas cosas, casi a diario en la carretera y muchas veces sin apreciar lo cerca que hemos estado de habernos tocado a nosotros mismos, me sorprende la agresividad con que reacciono. Me da miedo pensar hasta donde puedo llegar en el caso de un enfrentamiento directo, en caso de sobrevivir a cualquiera de estos cotidianos intentos de asesinato. Por que no dudes que eres tu o ellos. Y ellos tienen mejores armas.
Somos nosotros o ellos. Sobrevive.




Ánimo Andrés, estoy seguro de que recuperarás todo lo que han embestido por detrás.

Paradójicamente la DGT nos regala con una de sus campañas. La habreís oido en la radio, si esa donde uno con voz de curilla, establece el compromiso entre conductores y ciclistas. Compromiso "igualitario". A cambio de no asesinarnos en la carretera, respetandonos, los ciclistas nos comprometemos a no usar mp3 y usar el arcen (si lo hubiere o fuere practicable). Vamos que dan ganas de adoptar la solución que nos proponen aqui.....

http://trisidents.blogspot.com/2007/09/oferta-especial-ciclistas.html

Como decía Furillo; "Tengan cuidado ahí fuera"

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Crónicas desde el Centro del Universo: ¿Y después qué?

¿Y después qué?



Después cumplir con una de las tradiciones, reciente pero que espero se vuelva ancestral. Hace tiempo solía mantener una tradición, la de ir el 1 de enero de cada año al cine. Comenzó como una simple terapia antiresaca, buscar un lugar oscuro, tranquilo y relajado donde sobrevivir al compromiso de la Nochevieja. Pero después se afianzó año tras año con nuevos alicientes, el cine para ti solo algún estreno interesante y algo concreto que hacer el día después. Ahora es solo un recuerdo o un acontecimiento esporádico.

La tradición “ancestral” de las dos últimas ediciones del IM de Lanzarote es, una vez extasiado, felicitado y abrazado a tus congéneres y compañeros cercanos en tu tiempo de finalización, masajeado, recogidas las camisetas de Finisher, certificados, calificaciones, pulsera acreditativa, flaca, material y otros enseres, tomar las primeras cervezas. Allí mismo, en boxes, “con el cuerpo todavía caliente”. Si te ha respetado tu organismo sin transgresiones digestivas, es pura gloria bendita. Hay casi que salir del “circo”, pues el maná se encuentra en la carpa habilitada por la organización para voluntarios y triatletas justo a la entrada de los boxes. Allí se cocinan enormes paellas y vierten litros de cerveza así como otras bebidas y viandas. Si alguna vez he de retirarme, será el segundo lugar que visite, para ahogar las penas.


Después una vez duchado y aseado cumplir con otra tradición, cenar en la pizzería que hay justo enfrente del arco de meta, para además de reponer fuerzas e ir reuniéndonos buena parte de los componentes del grupo, animar y premiar el esfuerzo de los triatletas que aún siguen en carrera o están finalizando. Y por supuesto celebrar mi cumpleaños.


Este año hemos asistido a la gestación del Club de Fans de Dani Arazola, del que mis hijos son los socios fundadores. Que pesados por Dios¡¡¡ Que si Dani por aquí, que si iba el primero en la bici del grupo, que si no se le hubiera roto la rueda delantera en el Mirador de Haria, que si casi abandona en la maratón, que si no se hubiera despeinado, que si Dani por allá…. Que amor le han cogido al muchacho y claro uno no es de piedra y tiene su corazoncito de padre despechado, de ídolo caído. En fin ya tendrán uso de razón y conocimiento, que eso de ser fan pues ya se sabe que obedece poco a la razón. Bueno he de reconocer que también soy fan suyo.

Y así entre amigos, emociones intensas y sentidas acabas como el fin de uno de los días más significados de tu vida triatlética, entre luces, estruendos bulliciosos y energía disipada y consumida y te entregas a un dulce, profundo y merecido sueño.


Después, durante los días siguientes te entregas a la molicie más absoluta, a recuperar tiempo en otras actividades dejadas o apartadas, a la nada, a devorar, a dejar pasar el tiempo relajadamente. Físicamente regresas del limbo en el que has vivido durante los meses de preparación. Los tuyos recuperan tu cuerpo. Tu mente es otra historia.



Al día siguiente hay dos momentos especiales: El desayuno, en el que no dejas de sorprenderte a ti mismo sobre las cantidades y variedades de alimentos que tu castigado organismo es capaz de procesar y la cena-ceremonia de entrega de premios en el Monumento al Campesino e San Bartolomé. Muy emotiva en todos los sentidos. Hay un especial momento de ella que empieza a gustarme. Kenett Gasque pide a los triatletas que se levanten según sea su 1ª, 2ª, 3ª … hasta 11ª o más participaciones en el IM. Cada año hay muchos debutantes pero son menos los participantes que se levantan según aumenta el número de participaciones. Para la próxima edición instauran una nueva mención o premio, la de aquellos que acumulen 5 y 10 participaciones en el Ironman de Lanzarote.

Después, intentaré cumplir 5 participaciones consecutivas en el Ironman de Lanzarote. Para ello debo volver los tres años próximos, volver a atravesar los campos de lava de paisajes extraterrestres de Timanfaya confiando en que la isla nos permita abrirnos paso

Después de este Ironman de Lanzarote, sentí fuerzas para afrontar el Embrunman, pero esa es otra historia.














domingo, 23 de septiembre de 2007

Crónicas desde el Centro del Universo: Meritorios

Mis meritorios

Todos los que afrontamos un experiencia como la de ser Finisher en un Ironman, todos, acopiamos nuestro cargamento de méritos, sin entrar en discusiones sobre el valor relativo que supone la empresa en términos de resultados. Todos somos merecedores de ellos por el mero hecho de estar en disposición de afrontarlo, aunque la fortuna el día elegido pueda o no sonreírnos.

Pero no por ello dejan de tener más valor, de acopiar más méritos, unos Finishers que otros, pues los caminos personales que conducen a la meta, pueden ser de muy diferentes perfiles. Yo que soy un “triatleta popular profesional”, dedicado, dispuesto y volcado en convertir el triatlón de larga distancia con sus exigencias, en mi modo de vida, no puedo dejar de admirar a todos aquellos que logran integrar en su modo de vida, al triatlón de larga distancia.

Admiro mucho a los que lográis hacer de vuestras vidas ordinarias, vidas extraordinarias logrando ser Finishers a pesar de todo. La vida de un triatleta de larga distancia, encaja mal con las obligaciones laborales, los compromisos familiares y los entornos que habitamos en la vida ordinaria. En la vida ordinaria el tiempo libre escasea. La vida de un triatleta de larga distancia no es posible sin mucho tiempo libre. Por ello, presentarse en la línea de salida de Puerto del Carmen cuando trabajas 10 horas diarias, atiendes a tu familia y debes entrenar durante los rigores del invierno en una gran urbe como Madrid, supone un milagro, un esfuerzo personal que despierta mi absoluta admiración y os convierte en mis meritorios.

Pero si además sois mis amigos y no me refiero a los nuevos amigos que el triatlón acerca a la orilla de tu vida, sino a los amigos anteriores a tu existencia como “triatleta popular profesional”, entonces sois mis meritorios amigos.
José Félix es el responsable directo de que yo sea triatleta. Amigos desde hace más de 20 años, hemos compartido muchas experiencias, desde las propias de la juventud exacerbantes de la amistad de marcado carácter etílico, a las quizás menos vitalistas, propias de la vida adulta. Siempre fue el más centrado de nuestro loco grupo y como gran apasionado del deporte, sobre el, ha estructurado su vida. Licenciado en INEF, profesor de Educación Física, triatleta y entrenador de triatlón, entre otras muchas actividades, hizo que con sus relatos sobre su debut en IM en Almere y las visicitudes de entrenar a un prometedor triatleta de larga distancia en el año 2000, en una de esas reuniones navideñas entre amigos, con la amistad exacerbada por el alcohol, yo hiciera el público compromiso de acabar un IM. Y así fue como con su bicicleta prestada, me convertí en Finisher del Home de Ferro en Ibiza, 10 meses después. El en Ibiza no compitió por lo que haber podido compartir el IM de Lanzarote en los dos últimos años, me llena de alegría y satisfacción. El y sus entrenandos, amigos también, han sido mis ídolos más tempranos en el triatlón, sobre todo cuando yo de triatlón sabia prácticamente solo que se nada, se monta en bici y se corre después. José es buen nadador y un gran rodador. Debido a las limitaciones y enormes sacrificios que supone para un profesor de educación física de la enseñanza privada, preparar un IM como el de Lanzarote en la crudeza del invierno madrileño, suele llegar algo corto de preparación y termina sufriendo en la maratón. Compartir con un amigo del alma una experiencia como un IM, es absolutamente único. Gracias José por retarme aquel día, por iniciarme en esta maravillosa locura.
Jesús a sus 47 años, ha debutado en el triatlón siendo Finisher del IM de Lanzarote 2007. Jesús fue primero mi profesor de Educación Física en BUP y COU y después mí amigo. Hemos compartido durante estos últimos años, sueños y pesadillas, que la vida en un ejercicio de paralelismo, parece haber decidido asignarnos. El año pasado Jesús estuvo con nosotros en Lanzarote apoyándonos, viviendo como espectador lo que el calificaba como una “bestialidad”. Por eso cuando hace 10 meses decidió hacer el bestia con nosotros, solo pude apoyarle y animarle. Se por lo que ha pasado durante estos meses de preparación, se de el sacrificio que ha realizado y de el beneficio que le ha reportado a su vez los momentos entregados para convertirse en uno de nosotros. Lo has conseguido una vez y lo conseguirás todas las que te lo propongas. Tienes el mayor de mis respetos.

Soy el mayor de una camada de cuatro, el niñito de su madre y mis tres hermanas que han animado mi infancia, por lo que Iñigo es lo más parecido a un hermano que yo tengo. Iñigo vive actualmente en Lanzarote, con Ruth y Eneko el hijo de ambos. Durante varios años hemos compartido estudios de Biología Marina en Tenerife y muchas horas plenas de inmersiones, risas y buenos momentos, mientras tirábamos del carro que era Biosub, el Club de Actividades Subacuáticas de Biología de la Universidad de La Laguna.
Iñigo es el primer culo que yo he visto y perseguido sobre una bicicleta, pues fue con el con quien empecé a sufrir la dureza y los rigores del desnivel canario de Tenerife. Con el empecé a andar en bicicleta, en nuestras bicis de montaña con slicks. Siempre iba esperándome con paciencia el pobre. Recuerdo sus piernas largas y finas delante de mí, pedaleando con cadencia. En aquel entonces el salía a diario con la bici y tenia buen nivel. Para mi era una bestia que andaba un huevo. Iñigo es un vasco-canario, noble, generoso, hablador, entusiasta y entregado, como curiosidad comentaros que es un genio mecánico, es lo más parecido a Mc Giver que he conocido.

La vida nos llevo por nuestros derroteros, a mi a la península y a el a Lanzarote, pues Ruth es conejera. No hemos perdido el contacto en todos estos años y nos hemos visto numerosas veces. Cuando realicé mi primer IM en el 2000 me comentó que el tenia que hacer alguno también, aunque no vivía todavía en Lanzarote. Cuando el año pasado regresé al triatlón para volver a ser Finisher en Lanzarote, decidió que el también probaría. Iñigo llevaba años sin montar en bici, nunca había corrido y no nadaba sistemáticamente. Pero estaba decidido. Fue Finisher en 2006 junto a su Eneko nacido apenas unos meses antes. En Marzo de 2006 estuvimos entrenando juntos en Lanzarote, sobre todo la bicicleta. Ya no tenia que perseguirle, ahora era al revés, sin duda yo durante estos años había mejorado, pero el tenia un duro trabajo que hacer. Entrenando por sensaciones, sin mucho método este año ha vuelto a ser Finisher, aún a costa de una lesión de cadera y mucho sufrimiento por su empecinamiento y empeño.

El me enseño el camino hace muchos años sobre una bicicleta y me siento orgulloso de haber propiciado que hoy sea ya uno más de los lanzaroteños enganchados a su triatlón.


Mis meritorias

Mis meritorias son dos, ninguna de ellas Finisher en IM (aún). Sus méritos son de otro orden y naturaleza.



Mónica ha sido mi compañera de entrenamiento, quien ha hecho posible en buena medida soportar la dureza de las largas sesiones especialmente de bici, que exige la puesta a punto para el IM de Lanzarote. De Mónica os contaré muy pronto, como en su primera temporada pasará de Triatletilla a Titana. Pero debéis saber que tiene una impresionante capacidad de trabajo, de sufrimiento y de ilusión. Estoy seguro que de haber resultado lesionado, podría haberme sustituido sin problemas en la cita del 19 de Mayo. En muchas ocasiones ha completado mis mismos entrenos sin rechistar, estando siempre ahí. Tiene sin duda, pelaje de larga distancia, es carne de Ironman. Muchas gracias compañera.


Laura hace posible todo esto. Sin ella no habría nada. No habría triatleta, no habría fotos, no habría entrenamientos, no habría Ironmanes, no habría crónicas, no habría ilusiones. Dos años entrenando para Ironman y ni un solo reproche a algún entrenamiento. Es más gracias a ella he completado muchos entrenos que de otra forma no hubiera hecho. No creo que haya muchos triatletas que puedan sentirse tan apoyados, tan reconocidos, tan comprendidos, tan relajados, tan aleccionados. No puede haber muchos triatletas tan afortunados.

Gracias a sus fotos especialmente, me es posible rememorar, recordar, expresar, transmitir y compartir buena parte de lo vivido y sentido cada día de esta vida de triatleta que ha decidido compartir conmigo. Sin ella no habría nada. Gracias mi amor.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Crónicas desde el Centro del Universo: Cuando todo comienza

Cuando todo comienza


Dicen que el Ironman comienza realmente en la maratón. Algunos incluso apuntan que comienza a partir del km. 21. Dicen que la actuación del triatleta en la misma, califica un Ironman y que la maratón mide realmente la dimensión del triatleta, su carácter y su capacidad. Dicen que todo lo realizado hasta ese momento puede carecer de valor o de importancia y que la actitud mental después de los km. ya recorridos en los sectores previos, es tan o más importante que las fuerzas físicas.

Fortaleza mental, determinación, decisión e ingentes cantidades de ganas de disfrutar y de capacidad de sufrimiento, casi a partes iguales, son necesarias para poder afrontar el panorama espacio- temporal dilatado que se presenta ante ti al dejar tu bicicleta, cuando todas tus percepciones y espacio sensorial, llaman a detenerte, a descansar a terminar.



Haber administrado tu energía adecuadamente, para ir poco a poco empleándola, liberándola y poder correr, de menos a más. Llegar al final aún con un pequeño remanente. Ese es el reto. Ese es el fruto de trabajo bien hecho, de la suerte, de la buena claro y en parte del azar. Es el objetivo y el verdadero disfrute del Ironman, poder correr ligero, poder entregar tus energías. Convertirte en un buen administrador de energías es tu objetivo en larga distancia, saber consumirte lenta y prolongadamente y dejar un poso final de ti desde el que regenerarte.

Aunque hasta ahora lo he conseguido hasta cuatro veces, no es fácil.

Así fue como comencé a correr y como con los primeros pasos, se disiparon las dudas por completo. Podía correr fácil y ligero, la rodilla ya no buscaba más protagonismo. Había podido mantenerme sobre el filo de la navaja sin caer hacía ninguno de los lados y repleto de energía y decisión, comenzaba mi periplo por el paseo de Puerto del Carmen.

Como en los videojuegos, cargué vidas y energía extra en cada encuentro con los míos. Besar en público a un pequeño spiderman, dejará de ser posible en pocos años, luego hemos de aprovechar que todavía se presta a ello. Y desear volver a por más besos, es motivo suficiente para mantener el esfuerzo, para apretar el paso, para seguir adelante.

Me encanta la maratón del Ironman de Lanzarote. Permite encuentros cada poco tiempo, seguir la evolución de la carrera, de tus compañeros, de tus contrincantes, de ti mismo. Existen multitud de pequeños rincones, lugares singulares y personajes inolvidables. No deja de sorprenderte. Este año descubrí el lugar en el que si algún año procede tener que retirarme, lo haré. Fijaros en esa barandilla de madera que flanquea el acceso al azulado suelo de un restaurante especial, allí abajo al final de la callejuela que desemboca en el mar. Encontrareis el lugar para abandonar, si las fuerzas, la salud o la energía se os han agotado. Tumbados entre frescas y blanqueadas sábanas, acariciados por la brisa atlántica y sedada la visión por el horizonte inmenso y azul, nos será más fácil asumir nuestra derrota, nuestra renuncia a derrotar a la isla de lava, viento, sal y sol.


Y en ella vives en directo múltiples acontecimientos, propios y de otros. Gloria y dolor rodeándote allá donde alcanza tu mirada. Esfuerzo y sufrimiento, comedidos, buscados, encontrados. De toda esa gloria y dolor, me quedo con las de mis compañeros. Gloria de Pablo, que desde el esfuerzo y el sufrimiento, alcanzó su sueño de poder seguir recorriendo sendas extendidas en la lava. Y yo pude presenciarlo y además presagiarlo, en directo. La última vez que me cruce con Pablo, yo iniciaba la última vuelta. El, con la concentración del último y doloroso esfuerzo, encaraba la línea de meta. Un choque de manos, un grito de aliento, un escalofrió y el convencimiento de que lo había conseguido, fueron avituallamiento suficiente para encarar mi vuelta final.
Dolor, el de Dani que habitó ambos lados del filo la navaja en una dura prueba a su determinación. Pruebas que siguen probándole. Pruebas que tarde o temprano le conducirán a deslizar por el filo, sin caer, culminando el proceso que una vez iniciado no podrá detenerse. El proceso de alcanzar también la gloria y un sitio entre los elegidos. Pero mientras llega ese momento, cae, muere y renace.


Y así entre choques de manos, ánimos y últimas fuerzas se fueron consumiendo los kms, felicitando y despidiendo a los que terminaban, animando a los que aún seguían en carrera. En esos kms, los de la satisfacción, encajas las piezas del puzzle, cobran sentido las horas de esfuerzo y sacrificio, las horas robadas a los tuyos, las promesas realizadas, las entregas dedicadas, los compromisos adquiridos, todo lo que en definitiva te ha llevado hasta allí.

Y es entonces cuando según te acercas a la meta, que se congela el tiempo y vuelas muy lento sin despegar del suelo. Y los tuyos se aferran a las alas de tus brazos y se inundan de tu inmensa alegría y sois uno. Y todo acaba y todo se detiene. O quizás todo comienza de nuevo.












viernes, 14 de septiembre de 2007

Crónicas desde el Centro del Universo: Compañeros de viaje

Compañeros de viaje

Si hay algo que me gusta especialmente de la larga distancia, son sus largas estancias. Es decir el tiempo previo y posterior a la prueba. Llegar varios días antes, asistir a la transformación que sufre el entorno en manos de la organización, vivir los prolegómenos, el ambiente, los entrenos previos en compañía de tus compañeros de entreno o de club. Compartir la alegría, las agujetas, el andar penoso y algunas cervezas los días después de la competición. Analizar, comentar, fabular sobre el devenir de la prueba, es casi tan interesante y estimulante como la propia carrera.

Este año, hemos conformado un gran grupo en Lanzarote. Numeroso, diverso y muy unido, lo que no es siempre fácil entre tanta gente. Me asombra del triatlón y especialmente de la larga distancia, la facilidad para estrechar lazos y vínculos entre triatletas. Lo que en el contexto social convencional nos haría escasamente “conocidos”, apenas unas pocas horas de convivencia compartiendo actividad, en el triatlón te convierte en amigos para siempre. Creo si duda, que saber de otros que han pasado por lo mismo que tú, que han realizado los mismos sacrificios personales, familiares y vitales, que dudan, ansían y esperan los mismos resultados, te predispone especialmente a establecer fuertes lazos emocionales, que en otros ámbitos de la vida serían impensables.
Así pues, quiero presentaros a algunos de mis compañeros de viaje, a algunos de mis amigos triatletas. Faltan algunos, unos recién conocidos, otros quizás olvidados.

El Capi Morales.
Compartimos viaje, la zozobra con la maleta de nuestras bicicletas, los entrenos previos a la competición e incluso algún tramo del sector ciclista. Lanzarote ha supuesto para él el reencuentro con el IM, con la larga distancia. Y para alguien como él, que vive preso de cierta incomprensión por lo que hace y de su profundo compromiso moral como padre, marido y profesional ejemplar, tiene un enorme mérito.

Me sorprendió su determinación, entre heroica y suicida. Un par de días antes, trotando en Puerto del Carmen una lesión incordiosa, volvía a manifestarse. Lo suficiente para sembrar las dudas. Me pasó como un cohete en los primeros km. de la bici. Me sirvió de referencia durante un buen tramo lo que me animo sobremanera, pues es un gran ciclista. Me permití el lujo de atacarle en un avituallamiento, pero enseguida decidió que ya estaba bien y siguió su camino a Puerto del Carmen sin que pudiera ya distinguirle en el horizonte de las sendas de lava.

Cuando le pase corriendo, renqueante en la maratón, se confirmó lo peor, su lesión quería probarle. Le rogué que no hiciera el burro y se retirara si era necesario.

El Capi Morales acabo, sufriendo como solo el sabe, luchando como hace cada día, para mantener vivo su sueño de ser triatleta, como mantuvo durante años su sueño de ser ciclista. Enhorabuena Capi, nada me gustará más que volver a compartir esfuerzos contigo y más si son entre las cumbres alpinas. Hasta podrás derrotarme.

Mario, del mismo Bilbao

Mario era mi caballo ganador. Lo conocí en Ibiza 2006. Me pareció un tipo serio, metódico y muy estricto para con el entrenamiento, además de autoexigente y competitivo.
Serio no es, lo parece. Este año compartimos Campus de entrenamiento en Gran Canaria, en Pozo izquierdo, donde por unos días nos convertimos en triatletas populares totalmente profesionales y nos entregamos a la “vida que nos merecemos”. Allí percibí mejor su carácter. En las apuestas y porras internas que nos gusta aventurar de cara a una posible clasificación final en las distintas pruebas en que coincidimos varios triatletas de la familia, para mi era el posible ganador, aún a pesar de su debut en Lanzarote. Por muy poco me equivoqué.

Desgraciadamente no pudo disfrutar de la larga estancia en la larga distancia y llegó y marchó con el tiempo justo. Yo seguiré apostando por él.

Ferdy el hombre tranquilo.

Transmite una inmensa tranquilidad, tanta como impone su estatura. Es fuerte y grande lo que en otros ámbitos de la vida puede suponer una ventaja, pero que para trasladarse pedaleando y corriendo diferentes distancias contra gravedad, es un handicap. Hace suya la frase atribuida a Moby Dick en Como escape al Capitán Ahab “mi tamaño nunca fue un problema en el agua”. Impresionante verle salir entre los mejores de la natación en la playa de Puerto del Carmen.

Ha firmado un gran debut en la distancia Ironman y en Lanzarote. La prudencia y el respeto al reto son las únicas causas de que no fuera todavía mejor el resultado, de acuerdo a sus posibilidades reales. Pero no solo es tranquilo sino que es además paciente y sabe que todo llegará.



Alfredo, la roca.

Alfredo es un malagueño canario duro como el basalto de la matriz magmática de la isla de Lanzarote, su hogar desde hace años. Potencia, esfuerzo, sacrificio y sencillez son las cualidades necesarias para poder preparar una prueba como el IM de Lanzarote desde allí mismo. Cualidades que el tiene para poder afrontar día a día el embate del viento desatado, el sol abrasador y el calor que aliña y condimenta cada entreno entre la lava canaria. Aliñar y condimentar es su trabajo para el deleite de los demás mortales. Solo un año algo convulso por cuestiones laborales ha impedido acercarle un poco más a su sueño hawaiano, que sin duda alcanzará. Yo espero asistir expectante a ese momento y poder abrazarle y felicitarle. Y asistir a la cena que tendrá que hacernos para celebrarlo por supuesto.

Álvaro el finisher contagiado (me temo).

Álvaro esta perdido. La semilla del IM ha germinado en su interior y aguardará paciente el momento adecuado para brotar nuevamente en su vida. Sospecho que el lo sabe, aunque su responsabilidad, su compromiso con sus deberes familiares y personales, hagan posible refrenar el impulso, someter la voluntad y dominar, de momento, la necesidad de volver a ser finisher de un IM.

Álvaro, para haber sido Finisher en su brillante debut en la distancia y en Lanzarote, ha alcanzado sus cotas más álgidas de forma física, mental y emocional, creciendo mucho como deportista y persona, durante el proceso de entrenamiento. Álvaro puede y quiere crecer aún mucho más. Y lo hará, aunque tenga que esperar pacientemente a que la semilla del IM que alberga en su interior, se abra paso de nuevo entre la tupida hojarasca de la vida y sea iluminada de nuevo por la luz ironmánica.



Dani, el futuro inmediato

La energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Dominar la energía es el sueño del ser humano. La energía puede ser devastadora y en su liberación desordenada, arrasar con todo, fuente generadora incluida. Dominar la energía implica contenerla, controlar su flujo y su liberación, dosificarla, administrarla, graduarla y renovarla cuando se agota.

Dani es pura energía si bien, desbocada a veces, disipada otras. Pero Dani comienza a conocer los mecanismos de control. Necesita tiempo para no consumirse intensa y fugazmente y brillar durante mucho tiempo. Yo pienso disfrutar mucho de su fulgor en el firmamento trialético. Le veréis brillar. Sin duda.