
Un nuevo ironman en el amanecer temprano. Mañana.
Por lo demás, pasado el susto, la indignación y sudada la mala sangre, al final han caído 155 km durisimos a la par que hermosos por la Sierra de Aitana, la Serrella, la Val de Ebo, Pego y próximidades. No debo volver a marcarme itinerarios sin prestar atención a las curvas de nivel de los lugares que no conozco. A falta de 25 km para llegar a casa, una Coca Cola y media Que Caña, me han sacado del estado pre-pajarón y he podido llegar... a pesar del motero hijo de puta.
La moraleja es que no se si estoy muy mal, por sufrir puntualmente en esa distancia a estas alturas, o por el contrario muy bien, por sobrevivir al recorrido con más de 3500 metros de desnivel acumulado. Habrá que seguir indagando. Tened mucho cuidado hay fuera.
Ellas lucirán despreocupadas, abandonadas a la suerte y el azar, con aires de desenfado ante la adversidad. Mónica, fiel a su cita con su pequeña dosis habitual de mala suerte, pinchó su rueda trasera en el segmento ciclista, dejándose más de 15 largos minutos por el camino. Pero al menos reparó y continuo en carrera. De no haber acudido a su cita con la adversidad hubiera resultado 4ª clasificada... o no, pues la "cuenta de la vieja" no opera en triatlón. Perdió allí sus opciones de ganar el Campeonato Autonómico pero, invirtió en "momentos propicios" para Lanzarote. Su 4º mejor parcial a pie femenino, muy sobrada y fácil, nos muestra que lucirá esplendorosa sobre la pasarela de lava.
Para ellos, desde La Nucia se ofrece una amplia y variada propuesta; la "arriesgada" con diseños y materiales de alta calidad, pero limitada durabilidad, la "atrevida" con la distancia, más sobria y relajada para un uso más deportivo y prolongado.