miércoles, 12 de septiembre de 2007

En otro orden de cosas...aniversarios

Hago un paréntesis en las crónicas triatléticas. En estas fechas, de forma algo imprecisa se cumplen algunos aniversarios que aunque son de diferente naturaleza, estan estrechamente vinculados.
Hace dos años que mis hijos se marcharon con su madre a Madrid, lejos de mi lado. Acabo de dejarlos allá para que comiencen el colegio. Han pasado casi todo el verano en casa, con nosotros.
Se acabó el verano, la luz y el calor dejarán paso enseguida al largo invierno. Breves escapadas, algún puente, fines de semana efímeros serán algunos de los pocos momentos que algo de luz iluminará el oscuro invierno. El resto del tiempo, frio y oscuro, será para trabajar y entrenar. Hace dos años que regresé al Triatlón. Cada dia estoy más convencido de que fué un mecanismo defensivo incosciente que trataba de protegerme de la soledad, la tristeza y el vacio que la ausencia de mis hijos provocaba. Lo que parecia una decisión meditada y elegida, ha sido sin duda la manera que mi subsconsciente ha elegido para protegerme.
Pensaré y reflexionaré sobre la capacidad terapeútica del triatlón de larga distancia, ante situaciones de la vida traumáticas y su inmenso potencial sanador. Escribiré sobre ello.
Hace dos años que me convertí en Aguaverdiano. Hace dos años que me acogió una nueva familia. Hace dos años que tengo mi bici de triatlón. Hace dos maravillosos tristes años que soy triatleta y padre dolido.
El tiempo pasa... Time keeps flowing like a river. Time, becoming me. Who knows when we shall meet again, if ever. (Alan Parsons Project, The turn of a friendly card)


7 comentarios:

magopepo dijo...

Hola serfinisher, muy buenas.

No hay más que leerte para darse cuenta de que adoras a tus hijos. También ellos a ti, esas cosas suelen ser recíprocas. Afortunadamente.

Pero no por ello deberías mezclar churras con merinas (dicho sea con todo el respeto, sin ánimo de molestarte).

Un club de triatlón, incluso uno tan maravilloso como el tuyo, no es una familia, salvo en términos retóricos. El deporte no sustituye a nada ni a nadie, es otra cosa.

Es más, tú tienes una familia, vivan ahora -circunstancialmente- los nanos donde vivan, no por eso la relación es necesariamente fria, ni oscura. Es más, puede ser, incluso, más intensa, más bonita que la de mucha gente que pasa 365d/año bajo el mismo techo, frente al mismo televisor, playstation, DS o lo que sea.

No te mortifiques y disfruta más de los ratos que estes con ellos. Calidad versus cantidad. Intensidad frente a rutina. Sigue siendo su ídolo, pero no por hacer más o menos deporte, sino por quererles como les quieres.

Un abrazo.

Serfinisher dijo...

Buenos dias Magopepo, gracias por tu comentario, muy certero y acertado por cierto. Tienes razón en todo y aunque pueda parecer lo contrario tengo más que asumida, interiorizada, optimizada y racionalizada la situación. Soy poco dado a exteriorizar mi estado de ánimo, de esos que nos guardamos las cosas y las digerimos con enzimas psicolíticas, pero debe ser que el silencio que ha quedado despues del ajetreo de estos dias pasados, me ha puesto un poco tristón.

Sigo teniendo una familia, por supuesto,que mantiene aspiraciones a seguir siendo féliz. Lo de la familia aguaverdiana es más que retorico claro, no sustituye a nada, además también los tengo lejos...Estoy cultivando nuevas familias triatléticas por aquí cerca.

Y si, la calidad e intensidad, por cantidad, funciona. En estos ultimos años me he sentido más próximo a ellos que cuando eran apenas bultos durmientes a los que casi no veia a pesar de compartir techo. Pero bueno eso es historia pasada.

Un abrazo y gracias por tu comentario..

Pablo Cabeza dijo...

Piensa que eres afortunado. Tienes dos hijos maravillosos.

Sigue escribiendo así. Me gustará leerte a diario.

p

Anónimo dijo...

Serfinisher eres puro sentimiento, es verdad que eres afortunado pero ellos también al tenerte.
Lo mismo digo sigue escribiendo así.
Moni

Anónimo dijo...

Ya he terminado de leer todo-todito-todo (muy chulo, por cierto). Asi que recomiendo que dejes por un rato la cerveza, que ya te vale, y le des a la tecla porque no puedor esperar a leer ese "Alfa y Omega de Embrunia". Escribe ya demonio... o me chivo a quien sea para que te suspenda en ese curso de entrenador. Embrunnnnnnnnn
Un abrazo
Toño-aguaverde
PD: la parte del ironkids se la tengo que enseñar a mi Marina, ya le enseñé lo que escribiste el año pasado al respecto y creo que fue el detonante que la hizo atreverse con ello. Buenísimo ese entreno en el desierto...

Alvaro dijo...

Que grata sorpresa me he llevado al descubrir tu blog!.

Juan Diego, ¡¡Eres grande!!

Serfinisher dijo...

Buff Toño mucho me pides, dejar la cerveza y que quieres que me deshidrate?? Eso si intentaré darle más a la tecla y acelerar el proceso creativo. Cuidado con lo que enseñas atu hija. Por cierto estamos casi llegando a la maratón, a tu momento..

Alvaro, un abrazo compañero.