viernes, 18 de julio de 2008

Alfa de Embrunia

"Para ser, habrás de nacer y antes por tanto morir. Olvidar, desechar, anular lo que fueres antes del alfa, sin temor, sin recelo ni apego. Si no eres capaz de desprenderte de ti, no lo intentes, solo así iniciaras el camino" (del Alfa y Omega de Embrunia).

El Embrunman está modelado por la montaña, como el artista modela ciclistas clorofílicos ávidos de luz en el corazón de los Alpes. Recuerdo como de forma unisona, cuando en algunos foros indagaba sobre un hipotético ranking de dureza de los IM próximos en espacio y tiempo, recibía la misma respuesta: Nº 1: Embrunman.


Devoré las fabulosas y escasas crónicas, que pude encontrar. Entre el boom mediatico que en los últimos años ha ido alcanzando nuestro deporte, caracterizado por la espectacular promoción y difusión de muchas pruebas referentes, solo hay vagas y parcas referencias sobre el Embrunman. Los embrunios son reservados, muy comedidos y nada ostentosos.


Si la "organización" de una prueba triatlética pudiera oler, la del Embrunman olería a alcanfor. En Embrun el tiempo parece detenido hace 15 años. Sin el fasto y el despliegue de otras grandes pruebas, la organización del Embrunman es espartana. Justa y suficiente. Dotada de todo lo necesario, pero sin nada superfluo, añadido o extraordinario. Lo extraordinario es el propio entorno, la prueba en si. No detectas intención ninguna de promoción o de esfuerzo de extensión fuera de sus fronteras, de captación de más triatletas.

Supongo que obedece al carácter francés, Es su prueba, su triatlon, el Embrunman. Cada año se nutre de participantes, voluntarios y espectadores suficientes, coronando y destronando nuevos embrunios. ¿Para que habría de venderse al resto del mundo? Quien viene, sabe a que viene; a destruirse, a renacer a ser transformado por la montaña, a disufrir enormemente. Sin embargo, a pesar de sentir esa sensación de que todo es muy fácilmente mejorable, tampoco lo percibes como una necesidad. Al menos la primera vez. Los recursos. los eventos, los medios, son más que suficientes y el entorno, incomparable aún a pesar de su salvaje dureza, es difícilmente superable.



Aunque estoy preparado para volver, no se muy bien porque. Puede que para probarme si realmente soy uno de ellos, un embrunio y que no solo fui capaz de superar el reto aisladamente. Muchos lo logran sin convertirse, dotados de unas cualidades excepcionales, pero sin adquirir la comprensión que otorga la mirada. Mientras concluía la prueba el año pasado, me juraba que nunca más, que no podría afrontar de nuevo ese tránsito en los límites, beber de la incertidumbre. Sin embargo allí estaré si no hay contratiempo. Será el 15 de Agosto, en la 25ª edición.

4 comentarios:

cristobal11dn dijo...

Pufffffff buenisima la entrada anterior pero que buenísima. La verdad que no entiendo como la gente no tira mas hacia esta prueba, con todo lo que representa, se ve que estamos mas en la era de las marcas y bajar de este tiempo y el otro, no lo entiendo. Espero que disfrutes de ese dulce sufrimiento que tiene que ser Embrunman, a mi me toca esperar ansioso un añito, pero quiero tener esa mirada jejej, un saludo. Este año vas al Titan?

cristobal11dn.blogspot.com

Ramón Doval dijo...

Preciosa, pero no apta para humanoides. Este año el Tour ha repetido en Embrun. Por algo será.
¡Suerte! (¿Te has recuperado totalmente de la piña?).

lover dijo...

porfavor quiero ponerme como objetivo para 2009 ¿como podria encontrar un poco mas de informacion?
p.d: buena entrada

Lolo dijo...

J.D., debido a tus flirteos en Embrunia, los pipiolos portan en los manillares de sus flacas 9 vetustas cabelleras de abuelos caidos en la batalla de Pálmaces, al menos dos de ellos cometiendo el error infantil de pararse tranquilamente a beber agua en los avituallamientos y viendo como la historia de la liebre y la tortuga se repetía en la alcarria.
Suerte en los Alpes!!!