lunes, 14 de julio de 2008

Alfa y Omega de Embrunia

"Embrunisher, así es como serás conocido desde ahora y hasta el final de los tiempos " tronó la voz en mi cabeza, voz que surgida de la profundidad del lago, como un reflejo de luz tardía, en el, volvió a sumergirse.
He sido fragmentado, particulado, destruido y diseminado. He renacido, y he sido reconstruido con dolor fragmento a fragmento, fortalecido, renovado, transformado.... Ahora, por fin, atisbo a comprender tantas cosas... (del Alfa y Omega de Embrunia)

Toda disciplina, arte, religión, ciencia o área de conocimiento se estructura sobre principios, dogmas, axiomas, postulados básicos o la simple fe ciega. Nadare, Ciclare, Correre son los Principia Triatletae que rigen las existencias de los discípulos y acólitos fieles de la forma de vida triatlética que han elegido. Pero en el seno de la corriente principal de pensamiento y práctica, surgen formas particulares, clases, grupos que se diferencian. Ironmanis, Olimpicos, Titanes, Xterros, Aquatletas, Duatletas, etc. Todos ellos se convierten en defensores proseletistas de sus grupos, extendiendo su verdad, su forma de práctica, aunque en un proceso temporal durante su vida deportiva, hayan podido pertenecer a diferentes grupos. Ganan adeptos para sus causas, los acogen, los preparan, los ilustran, los sumergen en su verdad y su modalidad.
Pero existe un reducido extraño grupo, los "embrunes o embrunios" que inusualmente, jamas aleccionan, animan o incitan a nadie a convertirse en uno de ellos. No desean a nadie, pasar por lo que ellos pasaron. No desean crecer en número. Su fuerza no está en el grupo. No te guiaran abiertamente hacía la transformación. Tendrás que valerte de tu propia determinación, que deberá ser firme e inquebrantable. Luego, si Embrun y sus míticos rincones te acogen en su seno, una vez transformado, seras uno de ellos.

En Embrun no hay premios que conmemoran tus esfuerzos, no hay pasaportes para lejanas islas cálidas, no hay lucha contra el tiempo. Todo sigue imperturbable desde hace años. Estas tu y la montaña. En Embrun no hay certeza. Solo hay certeza cuando todo acaba y por fin te ha transformado. Pero Embrun, te otorga "La Mirada". La Mirada del Embrunio. La mirada del que ha sido desentrañado por completo, vaciado, desmembrado por el esfuerzo, cegado por la inmensidad del entorno y llevado al límite de sus fuerzas y de su determinación. La mirada del que renace de sus restos, nuevo, diferente y pleno. La Mirada es signo de identidad de los embrunes. Si la ves, la reconoces y no la olvidas. La deseas y la buscarás. Suerte novicio.

"Muchos desearan serlo, muchos oirán la llamada, muchos buscarán La Mirada entre los valles de Embrun. Pero solo algunos serán Embrunes, los elegidos por la montaña".

Y decidí ser uno de ellos. Así fue como ocurrió.

4 comentarios:

antonio dieguez dijo...

GRANDE!!!

Txell dijo...

Precioso.
Nos vemos en Embrun, de nuevo :)

Serfinisher dijo...

Antonio, aún no te veo inscrito, supongo que todavía no es tu momento en Embrunia...

Hola¡¡¡ Txell nos vemos muy pronto. Este año te llevo una "rival" con muchas ganas de aprender de Embrunias como tú. A ver si podemos vernos por allá antes del DIA
Hasta pronto

Joan Bofill dijo...

Tras leerte, deseo más que nunca pertenecer a esta dinastía de elegidos triatletas, mi cuerpo y alma ha sido transformado en Altriman 2010, pero Embrun es Embrun.