miércoles, 17 de febrero de 2010

Del Cielo al Abismo.... cuestión de ánimo


Del cielo al más profundo de los abismos, como del amor al odio, hay tan solo un estrecho trecho.

En el cielo esta la nube ironmánica, esa especie de nirvana que se alcanza imperceptiblemente al cruzar la línea de meta de la madre de las distancias triatléticas. Es un estado de plácida ensoñación, leve, moderada inicialmente, que va transformándose con el transcurso de los días, en un estado de euforia completa, interna y contenida, basal y subcutánea.
Madura, como la fruta temprana, aunque muy lentamente.

Convertido en partículas de nube ironmánica; gotículas de esfuerzo, emoción, entrega, determinación y sufrimiento, flotas muy suavemente acunado por las corrientes ascensionales que modelan toda nube. Tenue, ligero, ingrávido, casi inmaterial y evanescente, dejas fluir el tiempo mientras recuperas físicamente tu olvidado cuerpo material. Ya no hay apremio, solo quietud, calma y paz mental. Te abandonas insensible al proceso, al cambio y aunque cambias continuamente, fluctuando informe, mantienes el volumen.
Con el tiempo en tu nube cada vez más adelgazada por el efecto de la cotidianeidad, llegas a sentirte indestructible. Llegas a olvidar lo efímero de nuestra condición. No importa el número de veces que hayas alcanzado la nube, es consustancial a envolverse suspendido en ella. Eres capaz de todo. Hasta de no darte cuenta de que estas cayendo, envuelto de recuerdos. La nube se disipó y dejó de soportarnos.

Y caes irremisiblemente. Tanto puedes caer, que te sumerges en el abismo más profundo.


Abismos hay tantos como personas: abismos colectivos, abismos particulares, abismos solitarios o compartidos. En el abismo crece la desesperanza. Se dan las condiciones para que se impregne de ella el aire denso y frío y lo envuelva todo en la oscuridad reinante. Existen abismos de desilusión, de desmotivación, de impotencia, de incapacidad.
Al principio la desorientación y la confusión que la oscuridad impone, nublan la razón y solo dejan lugar a la furia y frustración. Cegado aún por el brillo de la nube, no atisbas salida, ni opción. Sin razón eres vulnerable y sensible a la depresión. Destruyes tu indestructibilidad desde dentro, sientes que no podrás salir jamas, envuelto en desesperanza.
Pero un día atisbas luz, débiles filos de luz al principio, que se hacen más potentes cada día y muestran una salida, un camino más o menos largo, estrecho y tortuoso que decides iniciar, calzado de ánimo. Existe esa vía que nos sacará del pozo y que siempre estuvo delante de nuestros ojos aunque miráramos sin ver. Y tarde o temprano, con la cara tiznada, asomamos a la superficie. E iniciamos una nueva vuelta en la noria en que un día decidimos convertir nuestra vida. Arriba, abajo, arriba y abajo.
Han pasado 7 meses sin escribir. Sin escribir, ni sentir necesidad de hacerlo. La víspera de ascender a mi quinta nube ironmánica fue el ultimo día hasta hoy. Fue en Niza, donde volví a cruzar la meta de un IM, flanqueado por mis hijos. Niza, un ironman que ha resultado contrapuesto.
Por una parte completé una buena carrera, mostrándome que aun podía enfrentarme a la distancia aun a pesar de las dudas, que un año anterior marcado por el aciago accidente, dejan en tu mente y en tu ánimo. Me mostró mis limites y que aún puedo mejorar y rendir mejor. Sin embargo y a pesar de estar rodeado de 2500 coparticipantes, me sentí solo. Acostumbrado a la "fiesta sorpresa" que solían suponer mis IM anterirores, en esta carrera, me sentí solo, que no bien arropado como siempre por los mios. Pero si lo piensas bien, eso es un IM, la soledad en el esfuerzo. Quizá la excepción hayan sido los anteriores. A pesar de "sentir" menos emocionalmente la prueba, ha sido muy importante.

Y apenas algo más de un mes después de concluir Niza, entre los últimos jirones de la nube ironmánica y diversas situaciones personales, como sucede a menudo, la caída al profundo pozo llegó en forma de lesión. Mientras preparaba la próxima cita del año, el Elbaman, la imposible destrucción de la indestructibilidad, se hizo posible y cai roto el 5 de agosto.
Una rotura parcial del tendón del tibial posterior me castigó a no caminar, correr o saltar. Entre la mala gestión de la lesión, ninguneada e infravalorada inicialmente por mi indestructibilidad ironmánica, mi empeño en seguir dispuesto a estar el la linea de salida de Elba y la falta de cuidados, la negrura del pozo se hizo tangible, espesa y axfisiante.
Han pasado meses para poder atisbar la luz, salir del estrecho pozo y volver a cargar el ánimo de perspectiva, la única que nos puede librar de los extremos de nuestra percepción distorsionada. Dudé de volver a correr, dudo de volver a correr como lo hacía, dudaré de nuevo sin duda.
Pero ha vuelto a sentir necesidad, de expresar y compartir muchas de estas reflexiones del Tri. Y lo voy a hacer.



7 comentarios:

Ramón Doval dijo...

No te enrrolles, Serfi, que sigues siendo una estrella para muchos. ¡Animo y recupérate del todo!

Macario dijo...

Se te echaba de menos.

Una lesión jodida, pero de la que saldrás sí o sí.

Espero que podamos compartir kilómetros y unas cervezas más pronto que tarde.

Un abrazo, monstruo.

Fran G. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fran G dijo...

Las lesiones pasan y donde hubo madera siempre habrá.

En breve nos estarás contando como te ha ido en la última prueba, y el sufrimiento y disfrute de la carrera harán olvidar la lesión.

Un abrazo jefe ;)

Furacán dijo...

Ánimo!

Serfi dijo...

Gracias a todos, el pie va, bastante bien, me deja correr si no me paso mucho. Si ya juego a entrenar serio y duro, pues aun protesta. No se si soportara las cargas de entreno para eso del IM. Quiza sea aun pronto.

Pero para beber cerevezas, no me limita nada, Maca.
Esperamos tu regreso a los ruedos pronto Ramón.
A ti te veo pronto Fran, en cuanto me recupere de la ultima, que ya os contaré pronto...
saludos a todos

Pablo Cabeza dijo...

Echaba de menos tu prosa, que no tu cercanía, esa que tan recientemente compartimos ...de todo un poco, (entrenos, comidas, tertulias y hasta ronquidos) en Pozo.

Bueno, espero seguir leyendote, gracias por volver.